Claves Personalizadas

Ya hemos hablado muchas veces que una de las cosas que les gusta a los peques, a los medianos e incluso a los más mayorcitos es la de hacer sus propios instrumentos. Andando por una tienda de manualidades he encontrado unos palos de madera un poco largos para ser unas claves pero que sonaban perfectos. Los palos los había de distintos tamaños y grosores, pero los que mejores sonaban tenían un grosor perfecto para las manos de los más peques, y aunque eran muy largos para ser unas claves, ellos lo entienden ¡no puede ser perfecto!

Así que, manos a la obra.

Lo primero que hago siempre es hacer una prueba yo misma para comprobar la dificultad y para que ellos tengan un modelo que les motive.

Lo segundo es explicarles el instrumento que debería ser, cómo se toca y a qué familia pertenece.

Una vez tenemos claro eso, empieza el “pringue”

Repartimos las maderas y las pinturas (suelo usar pintura de dedos) porque se limpia mejor y a ellos les encanta mancharse los dedos, además se seca relativamente más rápido. (también de cuánta pintura pongan, porque a veces se pasan)

Cuando está todo seco, ¡¡a tocar!!

Os dejo una pequeña muestra 🙂

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Instrumentos para peques

Ya hemos hablado muchas veces de las posibilidades que tenemos en un aula de música de niños de lo más peques, esos niños y niñas que no pasan de los 4 años y que son puras esponjas en cuánto a aprender 🙂

Hoy quiero recomendaros varios tipos de instrumentos que a mi, personalmente me han funcionado divinamente.

Para empezar las campanas, esas campanas que cada una reproduce una nota. Son tan validas como para introducir sonidos, como para interpretar canciones con varias voces.

También podemos usar el teclado gigante de suelo. Les encanta, y además puedes usarlo para que vean la secuencia de las notas como para que toquen con sus propios pies canciones sencillas ¡¡se lo pasan pipa!!

Por último, destacar los instrumentos con baquetas. ¡lo de los golpes es lo suyo! Os recomiendo que insonoricéis las baquetas y las baterías que uséis. No solo por vuestros oídos, sino porque sean más capaces de reproducir e imitar bien los ritmos.

De todas maneras, todo lo que haga ruido es llamativo para ellos, así que si no disponéis de los mencionados, seguro que otros muchos les encantan.

Zambomba casera

Ya hemos hablado alguna vez de los instrumentos de construcción propia, tanto por lo económico como por lo motivador que es para ellos crear sus propios instrumentos.

Por eso, hoy os cuento un experimento que hice el otro día, una zambomba.

Lo mejor de todo es que la zambomba no es un instrumento muy conocido por los más pequeños y eso me gusta, ya que mostrarles cosas nuevas es de lo más inspirador.

Bueno, a la explicación de cómo la hice.
Material necesario: vaso de plástico duro con forma de tubo, pajitas rectas, globos y ya está.

Es muy sencillo, pon el globo en la parte superior del vaso para cubrirlo, haz un agujero diminuto en el centro del globo y mete varias pajitas poco a poco para que no se haga más grande el agujero.

Luego decorarla con pegatinas, gomets o cómo más os guste. Os pondré una fotito para que lo veáis mejor 🙂 (en breve)

Instrumentos Favoritos

Con los años he comprobado que, pese a que los niños y niñas van cambiando y evolucionando a pasos agigantados, siempre hay varios instrumentos estrella y siempre siempre son los mismos.

Siempre que presento a los niños más pequeños los instrumentos de pequeña percusión, de entre todos, los más queridos son:

– El Tambor: quizás por su facilidad de uso y su sonido realmente impresionante

– Caja China: podríamos decir lo mismo que el tambor

– Silbatos y pitos: Les encanta soplar y pitar bien fuerte

Colores instrumentos musicales ilustración vectorial

¿No os pasa lo mismo?

Percusión corporal, aprender nombres

Cuando haces actividades de percusión corporal pueden servirte para muchas cosas, además de lo obvio. Con esto me refiero, que además de aprender ritmos, sonidos corporales, escucha activa, cooperación y todas estas magníficas aptitudes, puedes utilizarlo para hacer de un nuevo grupo una pequeña piña.

A mi me gusta usar el juego de “cómo te llamas” para aprenderse los nombres de los compañeros, haciendo una pequeña variante.

El ritmo sigue siendo el mismo:

palma, palma, chasquido derecha, chasquido izquierda

Pero ahora diremos nuestro nombre en los dedos derechos y el nombre de un compañero en el izquierdo. Este a su vez tiene de tiempo las dos palmas para reaccionar y decir su nombre en la derecha y el nombre de otro compañero en la izquierda. La pulsación no se debe perder.

Les gusta muchísimo, están atentos y les encanta retar a sus compañeros. ¡No hay mejor manera de aprenderse los nombres de sus compis de clase!

Introducción Percusión Corporal

Para empezar cualquier taller o actividad, incluida las clases habituales, podemos utilizar la percusión corporal.

Es una actividad motivadora y llamativa para todas las edades.

percusión corporal

 

Si estamos en un ambiente en el que entre los participantes no se conocen, puedes empezar jugando al típico “¿Cómo te llamas?”

Ya sabéis, chasquido a la derecha, chasquido a la izquierda y 2 palmas (| | | |).

En el chasquido de la derecha decimos “cómo” y en el de la izquierda “te llamas”, en las dos palmas nada no decimos verbalmente nada, y de nuevo en el chasquido derecho “me llamo” y en el izquierdo “pepito”, y las dos palmas para dar pie al siguiente participante.

Es una buena presentación, fácil y divertida. Lo mejor de esta actividad es que la puedes utilizar en cualquier ambiente, no necesitas ningún recurso material y es adaptable a cualquier edad.

A continuación de esta actividad, para que los alumn@s se aprendan los nombres de los compañeros que están a su alrededor utilizamos el mismo juego pero con una variación. Lo veremos en el próximo artículo ¡No te lo pierdas!

¿Por qué estudiamos música?

Cuando una persona, tenga la edad que tenga, quiere aprender a tocar un instrumento viene dado,en el 90% de los casos, porque ha escuchado alguna canción,  obra o grupo.

piano
Lo que la mayoría  de ellos no se imagina es la dificultad que puede suponer interpretar una canción que aparentemente es sencilla. Y esto puede desilusionar e incluso desmotivar al alumno hasta el punto de dejar la música nada más empezar.
Por ello, os recomiendo que ayudéis a vuestros alumnos y alumnas a dos cosas:
1. Tocar con ellos las partituras que les gustan, ellos la melodía y/o la parte más fácil y vosotros el resto (acompañamiento, tocar a 4 manos, cantar algún trozo, etc)

2. Hacerles escuchar otro tipo de música,  enseñarles a ver las maravillas que pueden interpretar en pocas clases. (música clásica sencilla, obras fáciles, obras a 4 manos con dificultades diferenciadas, etc)
En resumen, que abran su mente hacia músicas nuevas y a estudiar mucho.

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