Claves Personalizadas

Ya hemos hablado muchas veces que una de las cosas que les gusta a los peques, a los medianos e incluso a los más mayorcitos es la de hacer sus propios instrumentos. Andando por una tienda de manualidades he encontrado unos palos de madera un poco largos para ser unas claves pero que sonaban perfectos. Los palos los había de distintos tamaños y grosores, pero los que mejores sonaban tenían un grosor perfecto para las manos de los más peques, y aunque eran muy largos para ser unas claves, ellos lo entienden ¡no puede ser perfecto!

Así que, manos a la obra.

Lo primero que hago siempre es hacer una prueba yo misma para comprobar la dificultad y para que ellos tengan un modelo que les motive.

Lo segundo es explicarles el instrumento que debería ser, cómo se toca y a qué familia pertenece.

Una vez tenemos claro eso, empieza el “pringue”

Repartimos las maderas y las pinturas (suelo usar pintura de dedos) porque se limpia mejor y a ellos les encanta mancharse los dedos, además se seca relativamente más rápido. (también de cuánta pintura pongan, porque a veces se pasan)

Cuando está todo seco, ¡¡a tocar!!

Os dejo una pequeña muestra 🙂

whatsapp-image-2016-10-11-at-10-55-55

Anuncios

La voz

Ya hemos comentado en repetidas ocasiones la importancia que tiene que desde bien pequeños conozcan todas las familias de instrumentos y variedad de ellos pero, ¿alguna vez nos hemos parado a mirar el nuestro propio? La voz es un instrumento de lo más perfecto para que los alumnos trabajen, no solo con sus canciones preferidas, sino también es recomendable que trabajen la expresión para un mayor control de la voz.

A mi me encanta practicar diferentes sonidos, onomatopeyas o expresiones con ellos para trabajar la voz. Un tema muy recurrente son los animales. Puedes orientarlo de tantas maneras que las clases se te harán cortas.

parrot-162039__180

Puedes hacer juegos de imitación en grupo. “Todos somos lobos”

Puedes hacer juegos de imitación-adivinación (maestro-grupo) Tu haces un sonido y ellos deben adivinar qué animal es-

Imitación-adivinación (1-grupo). Uno es un lobo y los otros adivinan que animal es (con tarjetas, diciéndoselo al oído, enseñándole una máscara, dibujo, etc)

Imitación-adivinación (1-1). Cada niño tiene una tarjeta y debe imitar el sonido del animal, y sus compañeros igual. Irán adivinando sobre la marcha.

Puedes poner sonidos en tu reproductor y, reconocer, imitar, reproducir el sonido.

¿Qué os parece? ¿Lo habéis probado? ¿Cómo os ha funcionado?

 

¡A saltar! en el pentagrama

Los juegos son algo que todos conocemos y sabemos que son lo mejor para reforzar conceptos y afianzar ideas, por eso uno de mis juegos preferidos para aprender las notas es el pentagrama en el suelo.

¿Habéis jugado alguna vez de pequeños al “charca-orilla”? Yo sí, y me ¡¡encantaba!!

music-408994_960_720

Y convertir el pentagrama en este juego me apasiona, no solo requiere concentración, sino también conocimientos de las notas.

Lo mejor que podéis hacer es empezar a trabajarlo desde bien pequeños, yo lo he probado con peques de 3 años y solo trabajar dos notas, por ejemplo el mi el sol (primera y segunda línea) e ir añadiendo.

¡Siempre jugar a líneas o espacios! Sino puede ser mucha locura 🙂

Lo que más me gusta hacerles es crear una confianza y luego romperla, me explico mejor ¡ja! Me paso un buen rato solo diciendo “sol – mi” “sol – mi” y cuando ya veo que están saltando casi sin fijarse en las notas que digo cambio y les “pillo”. Cuando juego con mayores los elimino, y así creo competición y están más concentrados, cuando juego con los más pequeños les doy muchos puntos y voy “quitándoles” puntos, lo que quiero es que jueguen siempre y se aprendan las notas.

Las variaciones son infinitas, cuando ya se saben las notas en clave de sol, les cambio la clave y ¡vuelta a empezar!

A mi me sirve a todas las edades y a todos los niveles, así que espero que os sirva a vosotros también.

Beneficios de la música

Todos hemos oído alguna vez esta frase “la música es beneficiosa para el ser humano” pero, ¿a qué nos referimos? La música, en sí, tiene muchas cosas positivas pero ¿realmente beneficiosas? La respuesta es clara ¡¡sí!!

Os comento aquí un poco lo que es la teoría y también lo que he notado yo en los años que llevo impartiendo esta materia a alumnos y alumnas de distintas edades y con distintas metas.
Para empezar, diremos que la música produce de manera inmediata sensación de placer y bienestar, simplemente por escuchar una canción que te gusta puede cambiarte el humor a mejor ya que segregamos unas sustancias que nos provocan emociones positivas.

La música, estimula ciertas partes del cerebro que no se estimulan con ninguna otra arte y eso genera beneficios. Está probado que esas partes del cerebro nos hacen mejores, incluso a los animales. Por ejemplo la vaca cuando escucha música alegre produce más y mejor leche.

Además, muchas veces reduce la sensación de estrés y la ansiedad, tanto al escucharla como en el proceso de interpretación.

Puede reducir el dolor para enfermedades como atrosis o artritis, demostrado por muchos estudios y puesto en práctica en muchos hospitales. Sirve como distractor y libera endorfinas que contrarrestan el dolor.

En cuanto a las mejoras que he visto yo a lo largo de mi carrera son muy claras:

– mejora las habilidades visuales
– mejora las habilidades físicas (pulmones, manos, postura corporal)
– mejora la capacidad social de los alumnos
– mejora la memoria cerebral y motriz
– mejora la habilidad matemática y lectora
– ayuda al aprendizaje de otros idiomas
– abre la mente a conceptos más abstractos

¿Alguna que se me olvide? Seguro que estáis de acuerdo conmigo en que es una asignatura que nunca debería faltar en la vida de cualquier persona 🙂

 

Vuelta de vacaciones

Los peques, y todos en realidad, necesitamos igual las vacaciones como la rutina, pero ¿cómo empezar una clase después de unas vacaciones?

Sobretodo los más peques tienen dificultades para volver a su rutina tras las vacaciones de navidad, semana santa y qué decir de las de verano. En su cabecita no hay opción mejor que la de levantarse tarde, jugar mucho y disfrutar de su familia y es tarea árdua la de los maestros conseguir una sonrisa en este tipo de clases.

Yo os recomiendo que tengáis preparado dos tipos de actividades:

– unas que ya hayan realizado antes para que se sientan cómodos en el aula. Que sepan qué tienen que hacer y cuál va a ser el resultado

– otras que tengan una relación directa con las vacaciones para que puedan “seguir disfrutando” de esos momentos. Por ejemplo hablar sobre los regalos de reyes, o cantar alguna canción sobre el verano, etc

Pero, en definitiva, será tu actitud lo que conseguirá que estos peques quieran volver a tus clases… 🙂

Aprender a soplar

Muchas veces, cuando estamos dando clase a peques peques, damos por hechas ciertas cosas que luego nos “estropean” una actividad que teníamos programadas. Por ejemplo, la acción de soplar.

Si vas a orientar tus próximas clases a las familias de instrumentos, cuando te vayas a parar en la familia de viento, es importante que ellos entiendan por qué se llaman de viento y qué es lo que hace que suene 🙂

A mi me encanta utilizar varios objetos cotidianos que les ayuda a entenderlo, a perfeccionar su técnica de soplado y sobretodo a pasárselo genial:

  • Me gusta utilizar sencillos matasuegras. Estas pequeñas trompetillas que puedes encontrar en cualquier bazar chino son geniales para que vean y entiendan la trayectoria del viento, como sale de su boca y se estira para sonar finalmente.
  • También me encantan los globos, aunque suele costar mucho más el hinchar, por lo que siempre lo dejo para las sesiones posteriores a la primera.
  • Y por último, y más pringoso, las burbujas de jabón. Estos geniales productos son divertidísimos, alegres y muy musicales.

NIÑA Y POMPAS DE JABON

Así que si estáis pensando enseñar a los más peques a soplar, cualquiera de estas opciones os garantizarán una buena sesión 🙂

Festivales y audiciones

Si eres profesor de música sabes que por algún motivo desconocido se te asocia con “el que monta los festivales”, ya trabajes en un cole, en un instituto o en una escuela municipal. Los de música son los que se tienen que currar estas actividades, y ciertamente a mi me encantan, pero ¡cuánto trabajo!

Yo siempre intento que toda la audición tenga una cohesión, un hilo conductor (aunque es muy complicado) que vaya uniendo una actuación tras otra. Por ejemplo, podemos hacer actuaciones asociadas a algún musical o película, donde lo que se realice tenga que ver. Aquí nos podemos fijar en las grandes películas de Disney, no las de ahora, si no las de hace 20 años: La Bella y la Bestia, El Rey León, Aladdín o incluso High School Musical.

Este tipo de películas, que son casi musicales, tienen mucho juego y puedes preparar:

  • teatrillos
  • decorados fantásticos
  • disfraces
  • obras musicales
  • canciones cantadas
  • bailes

Si tienes que preparar algo con alumnos de edades muy dispares, algo así te vendrá genial. Ya que los más mayores no querrán salir a cantar “Un mundo Ideal” pero sí les encantará preparar efectos especiales, como el de la alfombra voladora, ¡por decir algo!

Yo ya he preparado todos estos y algunos más, y la verdad es que  disfrutan y disfruto ¡os lo recomiendo!

Anteriores Entradas antiguas