Frío frío, caliente caliente

Todos, alguna vez en nuestra vida, hemos jugado al juego de “frío frío, caliente caliente” donde el caliente significaba que te acercabas al “tesoro” y que frío significaba que se desvanecían tus sueños ¡ja!

Pues yo lo utilizo muchísimo en las clases individuales para encontrar tesoros como caramelos o piruletas con valores que sean muy diferenciables por ejemplo:

  • piano – forte
  • rápido – lento (redonda y corchea)
  • agudo – grave
  • picado – ligado
  • consonancia – disonancia

Dependiendo muchísimo, por supuesto, de la edad y el nivel del alumn@ que tengo delante.

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Lo más importante que yo he podido observar, es que lo que más le gusta tiene que acercarles al regalo, es decir, entre piano y forte, por ejemplo, lo que más les gusta sin duda es el fuerte, todo lo que sea escandaloso, independientemente de la edad, les chifla. Por eso, el forte es el “caliente”. Como en todas las actividades puedes hacer variaciones, a mi la que mejor me funciona tras haberlo hecho muchas veces, es darle la vuelta al juego, y es el alumno o la alumna la que esconde el tesoro y tiene que trabajar ella los sonidos con su violín, guitarra o piano para guiarte hasta el caramelo.

Recordad también que debe ser en las clases individuales, si lo probáis en una clase grupal ¡¡puedes quedarte sin clase!! 🙂

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La voz

Ya hemos comentado en repetidas ocasiones la importancia que tiene que desde bien pequeños conozcan todas las familias de instrumentos y variedad de ellos pero, ¿alguna vez nos hemos parado a mirar el nuestro propio? La voz es un instrumento de lo más perfecto para que los alumnos trabajen, no solo con sus canciones preferidas, sino también es recomendable que trabajen la expresión para un mayor control de la voz.

A mi me encanta practicar diferentes sonidos, onomatopeyas o expresiones con ellos para trabajar la voz. Un tema muy recurrente son los animales. Puedes orientarlo de tantas maneras que las clases se te harán cortas.

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Puedes hacer juegos de imitación en grupo. “Todos somos lobos”

Puedes hacer juegos de imitación-adivinación (maestro-grupo) Tu haces un sonido y ellos deben adivinar qué animal es-

Imitación-adivinación (1-grupo). Uno es un lobo y los otros adivinan que animal es (con tarjetas, diciéndoselo al oído, enseñándole una máscara, dibujo, etc)

Imitación-adivinación (1-1). Cada niño tiene una tarjeta y debe imitar el sonido del animal, y sus compañeros igual. Irán adivinando sobre la marcha.

Puedes poner sonidos en tu reproductor y, reconocer, imitar, reproducir el sonido.

¿Qué os parece? ¿Lo habéis probado? ¿Cómo os ha funcionado?

 

¿Cómo enseñar las notas musicales?

Para empezar con las notas yo siempre recomiendo trabajar conceptos primero:

pentagrama, importante saber que se cuenta de abajo arriba, la primera línea es la de abajo 🙂
clave de sol, empezar a dibujarla en la segunda línea, para luego relacionarlo con los nombres de las notas
– notas en líneas (solo que las diferencien)
– notas en espacios (sin nombre, solo que sepan que son espacios)

Una vez hayas trabajado estos conceptos con fichas, pentagrama en el suelo o como mejor lo consideres pasamos al nombre de las notas.

Muchos libros que he leído recomiendan trabajar “sol-mi” como primeras notas, pero yo eso solo lo hago para la entonación, ya que es un intervalo muy cómodo para ellos. (La mayoría de canciones infantiles se basan en este intervalo)

Cuando empiezo a enseñar las notas lo hago de golpe con todas las líneas “do, mi, sol, si, re y fa”. No os imagináis lo bien que se las aprenden. Los peques son esponjas.

Todos los días realizamos un “examen” de notas, los primeros días pueden mirar la “chuleta” pero luego ya no, ¡¡les encanta que le ponga nota!!

Esa es mi técnica, que no es nada original pero que funciona ¡¡genial!!

Clases para Adultos

Las clases para adultos puede parecer que distan mucho de las clases de los peques, y aunque desde luego la didáctica no es la misma, puede parecerse más de lo que parece. Pensemos que la música es un lenguaje bastante complicado y que cuando somos adultos nuestros esquemas mentales ya están bastante estructurados como para entender un nuevo sistema de signos y símbolos que representan cosas tan abstractas como “el sonido” o “tiempos”

Cuando empiezo con un grupo de adultos o incluso en clases individuales hago las mismas mismas explicaciones que hago para los peques, lo único que cambio es la manera de hacer la práctica, obviamente no les voy a dar una ficha para pintar instrumentos musicales, pero la teoría es exactamente la misma.

Los peques son esponjas y sobretodo no se plantean tantas cuestiones como se pueden plantear los adultos. A los peques les puedes decir “esto es un do” y su contestación va a ser “vale” y en cambio a los adultos les dices “esto es un re” y la respuesta es “¿por qué?”

Es ahí donde realmente está la diferencia de dar clase de música a adultos. Ellos se plantean cuestiones muy complejas para llegar a entender un nuevo idioma.

Mi recomendación, ¡paciencia! y mucha mucha mano izquierda 🙂

¡A saltar! en el pentagrama

Los juegos son algo que todos conocemos y sabemos que son lo mejor para reforzar conceptos y afianzar ideas, por eso uno de mis juegos preferidos para aprender las notas es el pentagrama en el suelo.

¿Habéis jugado alguna vez de pequeños al “charca-orilla”? Yo sí, y me ¡¡encantaba!!

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Y convertir el pentagrama en este juego me apasiona, no solo requiere concentración, sino también conocimientos de las notas.

Lo mejor que podéis hacer es empezar a trabajarlo desde bien pequeños, yo lo he probado con peques de 3 años y solo trabajar dos notas, por ejemplo el mi el sol (primera y segunda línea) e ir añadiendo.

¡Siempre jugar a líneas o espacios! Sino puede ser mucha locura 🙂

Lo que más me gusta hacerles es crear una confianza y luego romperla, me explico mejor ¡ja! Me paso un buen rato solo diciendo “sol – mi” “sol – mi” y cuando ya veo que están saltando casi sin fijarse en las notas que digo cambio y les “pillo”. Cuando juego con mayores los elimino, y así creo competición y están más concentrados, cuando juego con los más pequeños les doy muchos puntos y voy “quitándoles” puntos, lo que quiero es que jueguen siempre y se aprendan las notas.

Las variaciones son infinitas, cuando ya se saben las notas en clave de sol, les cambio la clave y ¡vuelta a empezar!

A mi me sirve a todas las edades y a todos los niveles, así que espero que os sirva a vosotros también.

Beneficios de la música

Todos hemos oído alguna vez esta frase “la música es beneficiosa para el ser humano” pero, ¿a qué nos referimos? La música, en sí, tiene muchas cosas positivas pero ¿realmente beneficiosas? La respuesta es clara ¡¡sí!!

Os comento aquí un poco lo que es la teoría y también lo que he notado yo en los años que llevo impartiendo esta materia a alumnos y alumnas de distintas edades y con distintas metas.
Para empezar, diremos que la música produce de manera inmediata sensación de placer y bienestar, simplemente por escuchar una canción que te gusta puede cambiarte el humor a mejor ya que segregamos unas sustancias que nos provocan emociones positivas.

La música, estimula ciertas partes del cerebro que no se estimulan con ninguna otra arte y eso genera beneficios. Está probado que esas partes del cerebro nos hacen mejores, incluso a los animales. Por ejemplo la vaca cuando escucha música alegre produce más y mejor leche.

Además, muchas veces reduce la sensación de estrés y la ansiedad, tanto al escucharla como en el proceso de interpretación.

Puede reducir el dolor para enfermedades como atrosis o artritis, demostrado por muchos estudios y puesto en práctica en muchos hospitales. Sirve como distractor y libera endorfinas que contrarrestan el dolor.

En cuanto a las mejoras que he visto yo a lo largo de mi carrera son muy claras:

– mejora las habilidades visuales
– mejora las habilidades físicas (pulmones, manos, postura corporal)
– mejora la capacidad social de los alumnos
– mejora la memoria cerebral y motriz
– mejora la habilidad matemática y lectora
– ayuda al aprendizaje de otros idiomas
– abre la mente a conceptos más abstractos

¿Alguna que se me olvide? Seguro que estáis de acuerdo conmigo en que es una asignatura que nunca debería faltar en la vida de cualquier persona 🙂

 

Vuelta de vacaciones

Los peques, y todos en realidad, necesitamos igual las vacaciones como la rutina, pero ¿cómo empezar una clase después de unas vacaciones?

Sobretodo los más peques tienen dificultades para volver a su rutina tras las vacaciones de navidad, semana santa y qué decir de las de verano. En su cabecita no hay opción mejor que la de levantarse tarde, jugar mucho y disfrutar de su familia y es tarea árdua la de los maestros conseguir una sonrisa en este tipo de clases.

Yo os recomiendo que tengáis preparado dos tipos de actividades:

– unas que ya hayan realizado antes para que se sientan cómodos en el aula. Que sepan qué tienen que hacer y cuál va a ser el resultado

– otras que tengan una relación directa con las vacaciones para que puedan “seguir disfrutando” de esos momentos. Por ejemplo hablar sobre los regalos de reyes, o cantar alguna canción sobre el verano, etc

Pero, en definitiva, será tu actitud lo que conseguirá que estos peques quieran volver a tus clases… 🙂

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